¿Por qué nos sentimos cansados si no hemos salido de casa?

Llevas más de un mes en casa, lo máximo que has caminado es hasta el supermercado que te queda a 3 cuadras, no has salido a hacer ejercicio, no has hecho ejercicio regular en casa, pero ¿te sientes como si hubieras estado entrenando para participar en los juegos olímpicos?

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¿Desde hace varios días has estado sintiendo un extraño cansancio, dolores musculares o articulares, y sientes fatiga al hacer el más mínimo “remedo” de ejercicio ?…

Pues déjame decirte que eres una víctima más del Síndrome de Desacondicionamiento Físico.

¿Qué yo qué?… ¿Y eso es grave, tiene remedio?

Las labores que desempeñamos a diario, hacen que nuestro cuerpo vaya logrando adaptarse a determinadas actividades físicas, a esto se le llama Acondicionamiento Físico. De esta manera, será claramente diferente para una persona que trabaja sentada todo el día en una oficina, que para aquella que debe caminar largas jornadas o para un futbolista profesional.

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Pero este acondicionamiento, es una condición dinámica y adaptativa, es decir, que si tu cambias tus hábitos y decides entrenarte en algún tipo de disciplina deportiva, vas a generar las adaptaciones, obviamente de forma paulatina, necesarias en tu cuerpo para mejorar la resistencia al cansancio, fortalecer tus músculos, tener mayor flexibilidad, aumentar la velocidad; todo ello, según las habilidades que tu nueva actividad requiera.

Si cambias tus hábitos, tu acondicionamiento cambia

De la misma manera que el cuerpo se va adaptando cuando le pones mayor exigencia, se va desacondicionando cuando la disminuyes; y así, actividades que anteriormente podías hacer sin esfuerzo, ahora te pueden resultar difíciles de lograr.

Estoy absolutamente segura que esta es una condición conocida para ti.

Y si estás pensando que no, sólo recuerda tu primer día de trabajo luego de unas relajadas vacaciones en la playa. Durante todo el día, sientes que no rindes como debieras, caminas hasta el transporte y te fatigas, hasta mentalmente sientes que, por momentos, no estás completamente presente. Todos hemos experimentado esta sensación.

Pero y, ¿qué tiene que ver todo esto con lo que estoy sintiendo?

En este momento, llevas más de un mes sin salir de casa, abandonaste tus actividades habitules y ahora pasas mucho tiempo frente a una pantalla (computador o televisor); inevitablemente, entraste a formar parte del grupo de los sedentarios.

Síndrome de Desacondicionamiento Físico

Todos los sistemas del cuerpo se ven afectados por la presencia o ausencia de la actividad física, así como por su intensidad. De esta manera, la falta de actividad física, ha ido causando en tu cuerpo una serie de cambios conocidos como Síndrome de desacondicionamiento físico.

Todos los cambios que están ocurriendo en tu cuerpo son los causantes de las aburridoras sensaciones que te están apareciendo.

Todo tu cuerpo cambia

Tus músculos, rápidamente se ven afectados por la ausencia de actividad física; los cambios comienzan aproximadamente a las 30 horas y en 3 semanas, tus músculos ya habrán perdido el 50% de su fuerza. Además, entre sus fibras aumenta el tejido conjuntivo que es como el cemento que las une. Todos estos cambios causan debilidad generalizada y disminución de la tolerancia al ejercicio.

dolor muscular y  articular
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Tus articulaciones, a las 2 semanas de inactividad comienzan a experimentar cambios degenerativos en el cartílago, que asociado a la aparición de contracturas en los tendones, producen la rigidez y el dolor que sientes cuando las mueves.

Hasta tu patrón de sueño cambia

Tu sistema nervioso también se afecta. Si te has sentido “torpe” y te ha costado concentrarte, esta es la razón. Se producen alteraciones del equilibrio y de la coordinación, trastornos de atención, se altera tu patrón de sueño y puedes comenzar a sentir falta de motivación e incluso depresión.

Tu digestión se puede ver alterada por varios factores. Hay pérdida del apetito, síntomas frecuentes de reflujo y dispepsia (“ardor en la boca del estómago”), y debido a la lentitud del tránsito intestinal puede aparecer o empeorar el estreñimiento.

Tu circulación, por culpa del desacondicionamiento, produce sensaciones muy molestas. Si te levantas rápido de la cama, sentirás palpitaciones y mareo; síntomas que con el paso de los días, pueden verse acompañados de sudoración y palidez, todos causados por una súbita caída de la tensión llamada hipotensión ortostática. Así mismo, sentirás palpitaciones (taquicardia) con la actividad física que antes era para ti rutinaria.

Tu sistema endocrino, es decir tus hormonas, no se queda atrás. Se produce una alteración en la acción de la insulina haciendo que aumentes de peso, se incrementa la pérdida de calcio por la orina y se disminuye su absorción en la dieta (facilitando la aparición de cálculos renales y acelerando la osteoporosis) y se producen deficiencias inmunológicas, es decir se “bajan tus defensas“.

Y así otros sistemas también se afectan. Te fatigas fácilmente por debilidad de los músculos torácicos, aumenta el riesgo de infecciones urinarias, el drenaje linfático es ineficiente haciendo que te “hinches“, el mecanismo de la tos se vuelve ineficaz, etc. Todo tu cuerpo cambia.

Dice mi esposo: “ahora si, me preocupé“.

No te angusties, recuerda que el acondicionamiento físico, es una estado dinámico, así que la puedes reentrenar, hasta alcanzar nuevamente tu condición física habitual o incluso una mejor.

Si bien es cierto, que puedes revertir este proceso, también lo es que el cambio dependerá de tu constancia y disciplina.

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¡Toma la decisión de comenzar ahora!

Toma la decisión de comenzar ahora, pero ten en cuenta que como todos los cambios, tomará tiempo; no hay afán, debes hacerlo lento pero progresivo, de lo contrario forzarás tu cuerpo y te podrías lesionar.

Una vez, que tomes la decisión de retomar la actividad física, tu cuerpo va a necesitar 2 a 3 veces el tiempo, en que no la tuvo, para lograr llegar a su nivel previo.

Así que saca tiempo de tu “agenda” y conéctate nuevamente a la pantalla, pero esta vez para disfrutar de clases de yoga, zumba, baile, etc.

Y verás como lentamente tus malestares irán desapareciendo.

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